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lunes, 31 de julio de 2017

El plagio y yo - Una historia de amor desencantado


Esta entrada tiene un toque especial, pues les comparto un poco de lo que fue mi vida desde noviembre del año pasado (2016). Después de mi exitoso viaje por Europa y del cual, por supuesto, creé una entrada ¿Cómo viajar por Europa con poco dinero? la cual tuvo gran acogida por todos los cibernautas. Aún así, lo que me pasó en el segundo semestre de 2016 no fue para nada similar de lo que viví en mis buenas vacaciones de verano.
Al entrar a la universidad para cursar mi último semestre académico y emprender un largo viaje para cruzar Colombia haciendo teatro... pues bien, nada de éso pasó. Ya casi un año después, las cosas fueron muy diferentes. Aquí les dejo la historia.
Dentro de la universidad y fuera de ella tengo la reputación de una persona que le gusta leer y escribir, bueno, al fin de cuentas tengo un blog con más de 54.000 visitas a la fecha. En fin, el 7 de septiembre de 2016 - jamás lo olvidaré -  alguien me escribió para que le ayudara a presentar un trabajo sobre "El trabajo con Grotowski sobre las acciones físicas" de Thomas Richards, yo dije que sí - ¡Debí haber dicho que no! - y bueno, pasé la entrada de mi blog; quien solicitó mi ayuda presentó el trabajo como propio y por supuesto, gracias a plataformas como plagiarisma.com el docente encargado notó que el trabajo era de alguien más y que estaba en internet. Todo este caso despertó fuertes sospechas sobre la autoría del escrito en cuestión y se juzgó fuertemente a quién lo presentó anulado su calificación y su permanencia en la universidad. Sin embargo, no todas las piezas del rompecabezas estaban unidas. Dentro del cuerpo docente se presentaron fuertes sospechas sobre si yo había recibido alguna retribución económica, y por esas fuertes sospechas de acuerdo al Artículo 13 de mi estatuto estudiantil - que es similar al de muchas instituciones académicas respetables -, yo merecía ser expulsado.
Todo el proceso de investigación fue bastante largo y se me declaró culpable por delito de venta de propiedad intelectual, lo que equivale a que, aunque yo no haya cometido plagio, "ayudé a alguien a hacer lo", lo cual, en absoluto, era mi intención. Finalmente, la sanción fue que no tenía derecho a irme de gira por ser suspendido por el periodo de un semestre académico y realizar una campaña en contra del plagio, ya que mucha gente me lee, en especial la gente de mi universidad.
Al final de todo, las buenas intenciones y el buen ánimo de ayudar fue lo que me condenó, pues gracias a ése pequeño 7 de septiembre, mi gira, mi grado y mi reputación fueron destruidas por mis detractores. Pues a parte de mi la sanción impuesta por el Consejo de Facultad de mi universidad, el Consejo de Carrera me impuso una sanción moral, digamos que ahora no soy un miembro deseable en el Alma matter de mi carrera, pues la finalidad de mis detractores era mi expulsión - o como Salomé y Herodias lo dirían: Mi cabeza para ser exhibida en un escritorio - pues maestros y directivos de mi carrera decidieron que mi nombre serviría como precedente de todos aquellos que tan siquiera pensaran en la mínima idea de hacer plagio o pedir ayuda innecesaria.
Lo más triste de mi caso no fue el haber sido suspendido, o el simple hecho de no haberme ido de gira - eso fue lo de menos - lo peor del caso fue cómo quedó mi nombre ante el Consejo de Carrera y todos mis colegas, pues el 23 de enero de este año (2017) celebraron una reunión 15 docentes y 45 estudiantes para hablar sobre el mal ejemplo que representaba para la universidad, la carrera y mi pares. Toda esta reunión generó una gran controversia , pues para muchos era un héroe inmolado, para otros un delincuente, para otros un pillo muy astuto, y para otros un simple estudiante que por ayudar de más terminó pagando los platos rotos. Sea cual sea la posición de la gente, no me agradó en absoluto. Lo único positivo después de todo, es que Diario de un Artista empezó a tener más visitas y me hice más popular con los blogueros.
Aún así, es menester de quien escribe y autor y editor de todo lo que encuentran en este blog informar a sus lectores su actual situación, pues la razón por la cual he decidido emprender esta campaña en contra del plagio es porque quiero que nadie más pase por lo que yo pasé, quiero brindar ayuda en la mayor medida que pueda de manera legal y que todos ustedes se enteren de lo que puede ocurrir si toman una mala decisión académica que, por supuesto afectará su futuro inmediato.
Finalmente, no lo hagan y, si necesitan ayuda o tienen dudas ¡Contáctenme! puedo ponerlos en contacto con expertos que manejan el tema legal y disciplinario sobre el tema de plagio y derechos de autor, además, lean todas las entradas que le he dedicado a mi experiencia personal y al tema del plagio. Sobra decir que el plagio nos rozamos por un infortunio del destino y destrozó mi corazón.
P.S. No olviden leer mis historias cortas sobre Diario de un detective 
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¡No lo hagan!
¡Lean, investiguen y estudien!

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